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17 de marzo de 2015

Viaje a la Patagonia Chilena 2014 - Día 4.

Para el día el destino era Coyhaique, por lo que teníamos que deshacer una gran parte del camino que hicimos en su día, así que tranquilidad, a disfrutar del viaje, parando en los sitios que nos apetecía (comimos en Villa Cerro Castillo) y a media tarde llegamos a nuestro destino. Nos alojamos en las Cabañas el Mirador, un sitio súper-cuidado, con unas vistas impresionantes. Después de organizar las cosas, nos dimos una vuelta por la ciudad, cena y descanso.

Coyhaique es la capital de la Región de Aysen, ciudad relativamente moderna (fundada 1929) está rodeada por dos ríos Simpson y Coyhaique y las montañas cercanas están cubiertas de nieve la mayor parte del año. Sus primeros pobladores se dedicaban a la ganadería, de hecho hay varias esculturas recordando este tema.

¿Qué sitios visitar?, la Plaza de Armas, de forma pentagonal,  está enfrente de la Feria de Artesanía conde se pueden adquirir todo tipo de recuerdos y productos manufacturados principalmente con lana y cuero.  Paseando por las distintas calles se llega a la Casa de la Cultura, a las primeras construcciones de la estancia Sociedad Ganadera de Aysén, al Casino y resto de edificios representativos, una visita obligada es la Piedra del Indio que se puede ver desde uno de los puentes que cruza el Rio Simpson.

Después de comer, iniciamos el viaje de vuelta, primero en coche a Balmaceda, para desde aquí tomar un avión con destino Santiago.

29 y 30/12/2014



Viaje a la Patagonia Chilena 2014 - Día 3.

Después del desayuno y una vez equipados, nos dirigimos al embarcadero, el grupo de dividió en dos, cuatro embarcaron en una zodiac y nueve en un jet de agua, para cruzar el lago y remontar el Río Leones, con el objetivo de llegar al glaciar del mismo nombre.

El ascenso por el río, impresionante, era como hacer rafting pero al revés, en más de una ocasión nos metimos por sitios que en la distancia paria imposible que pasásemos, en otras ocasiones, las olas, turbulencias y remolinos que se forman en el río hacia que nos enfrentásemos a muros de agua. Después de más o menos media hora, nos dejaron en tierra y comenzamos una caminata hasta el borde del Lago Leones.

Cuando estábamos llegando empezó a llover y siguiendo las instrucciones del guía, nos metimos en una cueva para protegernos, encendimos una fogata para secarnos un poco, comimos y esperamos a que escampase un poco.  Después de una hora más o menos,  aflojo un poco la lluvia y nos subimos todos a otra barca para llegar hasta el borde del glaciar.



Toda la travesía del lago lloviznando, pero a medida que nos acercábamos dejó de llover, pudimos contemplar el frente del glaciar a escasos metros, siempre conservando una distancia mínima de seguridad ya que los desprendimientos de hielo eran constantes, algunos levantaban olas que hacían moverse la barca con cierta fuerza. Cuando terminamos de cruzar el glaciar nos paramos a la izquierda del mismo donde desembarcamos, en este punto es donde hubiéramos comido de no haber estado lloviendo. Teníamos una parte del hielo a no más de veinte metros, al frente toda la pared de hielo y a la espalda todo el lago y como sonido de fondo los crujidos del hielo y ruido al caer al agua, todo esto para nosotros solos.

Después de un rato, subiendo y bajando por las piedras, haciendo mil y una fotos, iniciamos la vuelta. Cruzamos el lago, caminata hasta el punto de recogida de la barca y aquí surgió un pequeño contratiempo, una de las barcas tenía un pequeño problema técnico y para no arriesgar, se avisó al hotel para que enviaran un vehículo a recogernos en un punto determinado del río. Seis nos volvimos en coche y el resto en las barcas sin forzar. El camino en coche impresionante, pasamos por granjas, riachuelos, bosques, se abrieron (y se cerraron) no menos de 20 puertas para que pudiera pasar el coche, en total casi hora y media de viaje.  Cuando llegamos a la cabaña, nos tenían encendidas las estufas de leña y el ambiente era muy agradable.
Una vez aseados, limpios y secos, nos fuimos a cenar y a comentar todas las anécdotas que nos habían pasado, perder la suela de una bota, meter los pies en el agua, las picaduras de los mosquitos, el haber comido calafate, hay un dicho “que quien come calafate vuelve a la Patagonia” y demás anécdotas. Después de la cena, un poco de charla y a descansar.

28/12/2014

Viaje a la Patagonia Chilena 2014 - Día 2.

La mañana apareció con agua, bastante más de la deseada, nos levantamos, aseamos, desayunamos un poco y nos fuimos al embarcadero. Nos acoplamos los ocho más el guía en la barca y pusimos rumbo a las Cuevas de Mármol, después de unos 20 minutos de navegación, llegamos, el sitio es impresionante.


La roca de mármol se mete en el agua y la erosión ha creado una gran cantidad de cuevas  con toda una gama de grises, blancos y negros, puedes ir entrando en la mismas, en unos casos tienen forma de tubo y sales por un sitio distinto al que entras y en otros cambias el sentido de la marcha para salir por dónde has entrado, además se pueden ver distintas figuras que ha erosión ha ido creando, la cabeza de un perro, un galápago, la cabeza de un elefante, los ojos de un búho. Como no había nadie más, nos pudimos recrear en las vistas sin molestar a nadie y sin que nos molestasen.


Después de recorrer todos los entrantes visitamos lo que denominan la Catedral y la Capilla, dos islotes con la misma estructura que las cuevas, nos comentó el guía, que la denominada capilla, se han celebrado algunas bodas, cuando desciende el nivel del agua se queda una superficie en la que entran unas 40 personas. En total estaríamos como una hora en todo el recorrido, la única pega el cielo, encapotado, lloviznando, un lugar digno de verse y seguro que con sol la gama de colores es mucho más amplia.


Una vez en tierra y después de un buen desayuno, continuamos nuestro camino en dirección a Puerto Bertrand para comer, habíamos reservado un cordero magallánico en el Green Baker Lodge (un conjunto residencial de cabañas de madera) que está situado junto al Rio Baker: Después de ver el paisaje, darnos una vuelta por el complejo y comer, pusimos rumbo a Puerto Guadal (Terra Luna Lodge) donde pasaríamos las próximas noches.


Una vez que nos acomodamos en las cabañas y como quiera que hacia una tarde espectacular, bajamos a una de las playas que teníamos enfrente de las cabañas y algunos valientes se bañaron en el Lago General Carrera a pesar de que el agua estaba entre fresca y muy fresca. Después de cambiarnos, bajamos al pueblo a comprar algo de bebida y snacks para tomar algo después de la cena ya que la noche al igual que la tarde era magnifica y nos liamos a charlar hasta las tantas y eso que a la mañana siguiente había que madrugar.

27/12/2014


Viaje a la Patagonia Chilena 2014 - Día 1.

Empezamos en el aeropuerto de Santiago  nuestro viaje  por una parte de la Patagonia chilena, en vuelo directo a Balmaceda en la Región de Aisén (único aeropuerto internacional de la región) muy cerca el paso fronterizo con Argentina conocido como Paso Huemules.
Después de dos horas de vuelo, aterrizamos sin ningún problema después de haber admirado las montañas, volcanes y lagos que la ortografía chilena tiene en este recorrido. Después de recoger las maletas, nos dirigimos a recoger el vehículo que habíamos alquilado, una “van” para ocho personas y el equipaje de cada uno. La verdad es que se demoraron un poco porque apurarse no va con el carácter chileno y más con los habitantes de la Patagonia, es más hay una frese que define perfectamente a los habitantes de la región:

Quien se apura en la Patagonia, pierde el tiempo.

Una vez que nos entregaron el vehículo, con todos los papeles, seguros, permisos y demás requisitos, nos dirigimos a nuestra primera parada, Villa Cerro Castillo, para ello a pocos kilómetros de Balmaceda, nos desviamos de la carretera que lleva a Coyaique para meternos en la Reserva Nacional Cerro Castillo. Te empieza a dar cuenta que estas en otro sitio, la carretera unas veces discurre paralela al Río Blanco, en otras ocasiones,  subes algún que otro cerro, para a hacer alguna que otra foto y contemplar el paisaje.

Villa Cerro Castillo, es un pueblo al lado del Río Ibáñez que está en medio de la nada, muy limpio, cuidado, con casi todas las construcciones de madera. Paramos a comer, después nos dimos una vuelta por el mismo, vimos las distintas esculturas que tienen, hay una en especial, tallada en madera, que representa a un pastos con su perro  y que dependiendo el ángulo con el que mires a la cara de la figura tiene unos rasgos u otros.

Una vez terminada la visita, continuamos el viaje en dirección Puerto Río Tranquilo, con una salvedad que desde este punto la carretera en de tierra y piedras unos 120 kilómetros en los que difícilmente puedes pasar de 60 ó 70 K.p.h., así que a disfrutar del paisaje, pasamos a ver el Río Murta, hasta que llegamos al lago General Carrera. En este punto la carretera Austral comienza a bordear el lago (uno de los mayores de Sudamérica) durante muchos kilómetros.

Una vez en nuestro destino nos acreditamos el hotel Cabañas Valle Exploradores, unas cabañas acogedoras, donde pasaríamos la noche,. Sacamos las maletas, encendimos las chimeneas y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Como en el caso anterior no tiene mucho que ver, la plaza, el río, el embarcadero, la iglesia y para de contar. También empezó a lloviznar de forma intermitente. Lo primero buscar con quien nos llevaría hasta las Cuevas de Mármol, después de mirar en varios sitios (los tienes todos alineados al borde de la carretera) nos decidimos por Anselmo Soto (buen precio y un trato muy agradable como pudimos comprobar al día siguiente) acordamos salía a las 08:30 para aprovechar que no hubiera mucho jaleo de barcas y que la luz es mejor a esa hora.

Después de cerrar este viaje, compramos algo para desayunar en las cabañas a la mañana siguiente y nos fuimos a cenar. Como continuaba lloviendo y la noche no invitaba al paseo, nos fuimos a descansar.

26/12/2014

8 de marzo de 2015

Donde comer en Santiago - Budapest

Las cervecerías Budapest, están repartidas por varios barrios de Santiago.

Son sitios agradables a destacar las cervezas artesanales que tienen, también se pueden degustar algunos platos no muy elaborados pero que están francamente bien, nosotros probamos la chorrillana y el tartar, el tamaño de las raciones es considerable.

Si tenéis oportunidad, pasaros.


25 de febrero de 2015

Donde comer en Santiago - Sur Patagónico

En uno de nuestro paseos por Santiago, paramos a comer en Sur Patagónico, restaurante mu agradable, con una decoración imitando a las antiguas licorerías y con un servicio rápido y amable.

Mientras miramos la carta, pedimos unas cervezas (muy buenas), acompañadas de los "típicos" panecillos con pebre. Para comer una ensalada austral, salmón y parrillada patagonica (para dos), para beber vino, agua y refrescos, infusiones para terminar.

El precio de todo ello (incluida la propina) 65.000 pesos.

Merece la pena visitarlo.

22/12/2014 

    

Donde comer en Santiago - Uncle Fletch

Uncle Fletch, es un restaurante de comida de los EE.UU. en el barrio de Bellavista, perfectamente ambientado, con fama de las mejores hamburguesas de Santiago.

La verdad es que no nos decepciono, fuimos cuatro personas a comer y pedimos unos aros de cebolla como entrantes y diversas hamburguesas a cada cual mejor, para beber cerveza artesa que estaba en su punto.

El precio de la hamburguesa puede rondar entre 6.000 y 8.000 pesos, acompañadas de ensalada y patatas. Nosotros pagamos 48.000 pesos .

Merece la pena visitarlo.

02/01/2015 

Donde comer en Coyhaique - Casino de bomberos

Una de las curiosidades de Chile, es que los bomberos son voluntarios y sus beneficios y mantenimiento salen de las aportaciones de la gente, instituciones y los que sacan por sus servicios. En el cuartel tiene un restaurante, no es lujoso, pero si práctico, funcional y con una excelente relación calidad precio.
Tienes menú por 7.000 pesos (dos platos y postre) o puedes comer a la carta. Los platos son de comida casera, simples y contundentes. Pedimos Lomo a lo pobre, salmón, plateada, sopaipillas. Para beber cervezas artesanales y refrescos.

El trato muy rápido y amable, además si se llega un poco tarde, es posible que no encuentres mesa, lo que indica que el sitio no está mal.

30/12/2014

Donde comer en Coyhaique - Mama Gaucha

Como último destino de nuestro viaje por la Patagonia, pasamos una noche en Coyaique, uno de os pueblos más importantes de la zona. Nos habían recomendado para comer o cenar en Mama Gaucha, local muy bien ambientado y una mezcla de cocina italiana, con productos de la zona.

Pedimos para cenar pizzas, panzoti de jaiba, ravioli de cordero, carpaccio de res todo muy bueno y en cantidades generosas, la cerveza artesanal Tropera está excelente.

Si tenéis ocasión, no perdáis la oportunidad de hacer una visita.

29/12/2014  

18 de febrero de 2015

Donde comer en Puerto Bertrand - Green Baker Lodge

En nuestro pase por la carretera austral, teníamos reservado una comida un poco especial. El sitio escogido fue un conjunto residencial de cabañas de madera (lodge) pensado para los amantes de la pesca y los deportes al aire libre. La verdad es que el sitio es espectacular y del Río Baker otro tanto se puede decir. Para comer, nos habían preparado en siguiente menú:

Sopaipillas con pebre (se pidió más de una fuente)
Ensalada chilena
Lechuga, choclo y papas cocidas
Cordero magallánico (no quedó nada)
De postre, mote con huesillo, tarta de chocolate y natillas
Para beber, cervezas, vino, agua, refrescos, infusiones y cafés.

El trato muy amable, el servicio rápido y muy eficaz. Si tenéis oportunidad visitarlo.

27/12/2014.

Donde comer en Puerto Río Tranquilo - Hostería Costanera

En Puerto Río Tranquilo, es uno de los puntos de partida para visitar la Cuevas de Mármol. Hicimos noche en este pueblo de la Protagoniza chilena y para cenar nos decantamos por la Hostería Costanera, que al margen del restaurante también es hotel.

Como eramos un grupo de ocho personas, nos tuvimos que adaptar un poco a lo que tenían, ya que uno de los principales problemas de estos pueblos es que el suministro de "mercancías" no va con la agilidad que en una gran ciudad.

La mayoría nos decantamos por sopa de fideos y chuletas de cerdo con arroz blanco, que no era un plato de diseño pero no estaba mal, las cantidades generosas. Para acompañar la comida, se pidieron cervezas (artesanales), refrescos y agua. De postre infusiones.

El restaurante no es muy grande, el servicio, normal, tuvieron un pequeño problema con la cocina lo que demoró un poco (30 minutos) hasta que trajeron la comida.

26/12/2014    

5 de febrero de 2015

Donde comer en Villa Cerro Castillo - Villarrica

A la vuelta de nuestras andadas por la Patagonia,  paramos otra vez en Villa Cerro Castillo. Tuvimos que cambiar de restaurante (La Querencia estaba cerrada) y nos fuimos a la Hostería Restaurante Villarrica.

Como el otro es un restaurante no muy grande y con un servicio familiar, para comer nos decantamos por lomo a lo pobre en sus distintas variedades (con patatas, con ensalada, con arroz) y la verdad es que no estaban nada mal, también hay que destacar las cervezas artesanales que tienen, probamos dos variedades (una elaborada en el propio pueblo) que no estaban nada mal.

Si tenéis oportunidad pasar por el sitio.


30/12/2014
  

Donde comer en Villa Cerro Castillo - La Querencia

Villa Cerro Castillo es un pequeño pueblo situado en la carretera Austral y es el último antes de entrar en el Parque Nacional Torres del Paine, además es el último trozo asfaltado de carretera. Como veníamos de camino desde Balmaceda  (Región de Aisén) paramos a comer.

Nos habían comentado al respecto del Café-Restaurante La Querencia, no es que haya muchos sitios donde escoger y la verdad es que fue todo un acierto. Tenían como menú del día Carbonada y Chuletas con arroz que pedimos la mayoría, mientras que otros se decantaron por un Chacarero, la sorpresa fue cuando lo pusieron en la mesa, las dimensiones eran de consideración (en la foto, ya se ha cortado un trozo).
En resumen, un restaurante familiar, atendidos al ritmo de la Patagonia paro muy bien, la comida excelente y de la cantidad no comentamos.

Si tenéis oportunidad pasaron por La Querencia.

26/12/2014    

5 de noviembre de 2014

Donde comer en San Pedro de Atacama - Cervecería Chelacabur

La Sala de Cervezas Chelacabur, no es un restaurante o un sitio donde se pueda comer nada salvo cacahuetes o patatas fritas que puedan poner de acompañamiento, es un sito para tomar una cerveza tranquilamente.

El local está decorado con camisetas de distintos equipos de fútbol, banderines y póster de equipos de futbol y posters y fotos de películas míticas, además tiene varias pantallas de televisión sintonizadas en los canales deportivos.

Las mesas y banquetas son de madera, pero no resultan incomodas para el rato que pasas bebiendo, otro de los atractivos que tiene es una gran variedad en cervezas todas a muy buen precio y bien frias.

Si van a San Pedro de Atacama, os recomiendo que paséis por este local. 

Donde comer en San Pedro de Atacama - Pizzería el Inca

Por cambiar un poco, una noche nos decantamos por unas pizzas. La Pizzería el Inca, es un local pequeño con cuatro mesas mal contadas, pero con un servicio rápido y eficiente.

Para cenar pedimos las siguientes pizzas individuales:
Vegetal
Americana
De la casa
Para beber Agua mineral y fanta.
Pagamos por todos 28.000 pesos (tres personas)

Las pizzas están buenísimas y el servicio es rápido.

Donde comer en San Pedro de Atacama - La Casona

El restaurante La Casona, es uno de los tradicionales de San Pedro, tiene un comedor tradicional y patio repleto de plantas que dan sobra a los distintos apartados en los que está dividido.


Para comer pedimos.

Una Parrillada de la casa (dos personas)
Ensalada de la casa
Para beber cervezas, agua mineral e infusiones.
Pagamos un total de 41.000 pesos (propina incluida) (tres personas)

Sitio muy agradable, servicio muy bien. 

4 de noviembre de 2014

Donde comer en San Pedro de Atacama - Blanco

El restaurante Blanco, es algo distinto a todo lo que habíamos visto hasta el momento, en cuanto decoración y carta, perfectamente podría estar ubicado en cualquier gran ciudad. La comida es un poco de diseño.

Para cenar tomamos:
Tartar de salmón
Ceviche de cuatro pescados
Bolas de cuatro peces
Para beber cervezas y agua.
Pecio 35.000 pesos (propina incluida) (tres personas).

Sitio bien, servicio eficiente,   

Donde comer en San Pedro de Atacama - Adobe

El Adobe, es otro restaurante que gira alrededor de un patio central, si bien tiene un gran espacio cubierto y en uno de los laterales una gran cristalera, que da una sensación de amplitud, por la noche tiene un fuente de fuego para caldear el ambiente. En este restaurante comimos/cenamos un par de veces:


Los platos que hemos probado son:

Rissoto de quinoa con hongos
Carpaccio de salmón
Salmón mantequilla con arrope de chañar
Lomo a lo pobre
Para beber cerveza, agua mineral y pisco.
Precio medio de cada comida 41.000 pesos (propina incluida) (tres personas). 

Sitio agradable, buen servicio rápido y eficiente.

Donde comer en San Pedro de Atacama - La Estaka

En este restaurante comimos/cenamos un par de veces. El local está perfectamente adecuado/decorado al sitio donde está, paredes de abobe, mesas y bancos integrados, el techo cubierto de cañizo, paredes decoradas con pinturas y motivos atacameños.

Los platos que hemos probado en este restaurante han sido:
Canelones con carne y jamón
Rissoto de camarones (impresionante)
Ensalada de la casa
Lomo a la estaka.
Para beber, cerveza, agua e infusiones.
Precio medio de cada comida 37.000 pesos (propina incluida) (tres personas).

Sito muy agradable, servicio muy rápido y atento.

Donde comer en San Pedro de Atacama - Ckunna

El restaurante Ckuna, está en la calle Tocopilla (perpendicular a la calle caracoles), las mesas están dispuestas alrededor de un patio, en el centro encienden una "fuente de fuego" que es de agradecer, ya que cuando se pone el sol la diferencia de temperatura se nota.

Para cenar, pedimos:
Ensalada andina
Filete de carne con queso de cabra
Filete de carne con salsa de chañar
Pastel de pescado
Para beber agua mineral y una botella de vino blanco, nos invitaron a pisco.
En total pagamos 51.000 pesos (incluida propina) (tres personas).

El ambiente muy agradable, el servicio bien.